La necesidad de poner límites al trabajo / GTD[3]

A medida que avanzo en la (re)lectura de Getting Things Done, extraigo de nuevo algunas ideas clave:

  1. El trabajo, sobre todo el del conocimiento, tiene unos nuevos límites. Y en ocasiones no los tiene. Siempre encontraremos un margen de mejora para cualquier tarea o proyecto.
  2. De la ausencia de márgenes en la definición del trabajo derivan muchos problemas de organización. Es imposible terminar todo el trabajo o al menos llevarlo a cabo con el grado de perfección al que muchas veces aspiramos. Reconocer este problema es buen punto de partida.
  3. Sí, es posible tener una cantidad ingente de cosas que hacer y aun así tenerlo todo bajo control con GTD. ¿Quién puede resistirse a algo así?
  4. El método GTD seguramente requiere algunos cambios significativos en nuestra forma de organizar. El primer contacto con el sistema puede sorprender, pero merece la pena confiar en él. Si no estamos dispuestos a incorporar otro tipo de hábitos a nuestra forma de organizar el trabajo, no merece la pena empezar.

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